Una cosa buena que tiene cumplir años
es que te da perspectiva, mucha perspectiva. A diferencia de los
críos que te rodean uno es capaz de apreciar las cosas buenas del
momento -si las hay- y al mismo tiempo saber que en no muchos años
nuevas formas de entretenimiento surgirán y sustituirán las
anteriores, por que o bien como modas están agotadas o bien por un
mero relevo tecnológico.
¿Significa eso que lo antiguo muere?
Ni mucho menos, pasa a ser eso que en marketing se llama “nicho de
mercado” es decir, que pervive gracias a una pequeña comunidad de
seguidores incondicionales, aquellos que permanecen fieles y se
obstinan en seguir con aquella afición que tantos buenos momentos
les brindó en un viaje sin retorno del mainstream a ser una mera
“escena”.
Hay dos escenas que a mi personalmente
me atraen y que si ha día de hoy siguen ahí con la que está
cayendo con la crisis es que directamente son inmortales: los
videojuegos retro y los juegos de rol.
A pesar de todos los pronósticos los
juegos programados en ordenadores considerados por el gran público
como “obsoletos” siguen saliendo y a un ritmo que si bien no es
comparable en cantidad al de los 80-90s si supera con creces la
calidad de entonces.
Mucha más gente de la que te piensas
no solo juega y disfruta de sus viejos Spectrum, Amstrad o
Commodore, sino que además crean asociaciones, blogs, foros,
programas, utilidades, periféricos...incluso se hacen exposiciones y
ferias en algunos puntos de España con un seguimiento bastante más
que aceptable, como yo mismo pude atestiguar el año pasado en
RetroMadrid.
En cuanto a los juegos de rol está
pasando algo parecido: aunque en este caso hablamos de una industria
que hace unas cuantas décadas dejó de ser “Mainstream” muchos
jugadores reclaman el jugar con viejas reglas como alternativa (o
lícitamente como defensa) de las estrategias saca-pasta de las
editoriales como WOTC con sus nuevas ediciones del D&D.
De esta manera el equivalente a los
videojuegos retro es el llamado movimiento OSR que reivindica el
jugar a las ediciones 80-90s del D&D, el dungeoneo y el saja raja
BIEN entendido. Incluso a rebufo de la OSR también se ha iniciado un
movimiento de jugadores veteranos de Warhammer en defensa de las
antiguas ediciones de los juegos de miniaturas de Games Workshop y
con ideales y espíritu similares.
A mi personalmente no solo me gustan
los videojuegos antiguos y los juegos de rol, sino que me fascina y me
maravilla ver como el romanticismo de unos pocos puede mantener viva
la llama de una afición. También percibo que cuando el rol o los
videojuegos pasan a manos de los fans y sacar adelante un proyecto no
depende de contentar a una gran cantidad de gente es cuando la
auténtica creatividad surge.
Creo que los juegos de rol y los
videojuegos retro que hoy en día se hacen son creativamente
superiores a los que se hacían en sus respectivas "eras doradas" y no solo por que no están condicionados por las ventas,
sino por que contagian a los demás a recoger el testigo y poner su
granito de arena en la escena.
Los que en su momento eran críos
cegados por la publicidad y la moda son hoy adultos con criterio y
perspectiva propia que en el fondo no han dejado morir del todo ese
niño imaginativo y que además tienen ciertos medios que antes no
existían para expresar su afición y materializar esas ideas que
hace años e incluso décadas les rondan.
Para mi ambas escenas tienen bastante
más en común que de diferente, y al mismo tiempo creo que son un
importante toque de atención para las multinacionales: no podéis
controlar ni limitar las ideas ni los gustos de la gente por que
estos siempre te van a sorprender.
Y yo...espero seguir sorprendiendome
toda mi vida.
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